DE 17 a 28
¡Viene, viene!

Empacadoras
Desempleo y senectud
En los últimos años se ha incrementado hasta en un 30% la tasa de desempleo en nuestro país, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), razón por la cual la poca demanda de trabajo hace que las empresas contraten personal cada vez más joven y mejor preparado; afectando con esto a un gran número de personas entre los 38 y 65 años.
Muchas de las personas de edad avanzada que han dedicado toda una vida a trabajar esperan con ansias llegar a un retiro digno, en donde puedan realizar las actividades que siempre soñaron y en lugar de eso, reciben una pensión que ni siquiera alcanza el salario mínimo.
Con esta serie, quiero mostrar cómo es que estas personas llamadas “de la tercera edad”, son prácticamente orillados a desarrollar actividades en las que no reciben un salario fijo y mucho menos un seguro médico, obteniendo como pago de su trabajo una propina o solamente una palabra de gratitud de parte de las personas.
Escogí estas tres imágenes, porque creo que representan muy bien la vida cotidiana de las personas de la tercera edad y su diario luchar para sobrevivir.
Cuantos de nosotros no quisiéramos llegar a esta etapa, sin tener que preocuparnos por que vamos a comer mañana o como vamos a pagar la renta del lugar donde vivimos; tal vez no podamos resolver la crisis actual por la que nuestro país esta pasando o no este a nuestro alcance el cambiar el sistema de pago de pensiones; sin embargo, cada uno puede generar un cambio y esto empieza desde la actitud que tome cada quien con respecto a esta problemática.
Seguramente cuando volvamos a ir a algún supermercado y alguien este empacando los artículos que compramos, o subamos a nuestro automóvil y una persona nos silbe para avisarnos que podemos avanzar de reversa, seguramente nos descubrirán que son personas de la tercera edad.
Que actitud vamos a tomar ante ellos, solamente les diremos “muchas gracias” o buscaremos hacer algo más por ellos.
Muchas de las personas de edad avanzada que han dedicado toda una vida a trabajar esperan con ansias llegar a un retiro digno, en donde puedan realizar las actividades que siempre soñaron y en lugar de eso, reciben una pensión que ni siquiera alcanza el salario mínimo.
Con esta serie, quiero mostrar cómo es que estas personas llamadas “de la tercera edad”, son prácticamente orillados a desarrollar actividades en las que no reciben un salario fijo y mucho menos un seguro médico, obteniendo como pago de su trabajo una propina o solamente una palabra de gratitud de parte de las personas.
Escogí estas tres imágenes, porque creo que representan muy bien la vida cotidiana de las personas de la tercera edad y su diario luchar para sobrevivir.
Cuantos de nosotros no quisiéramos llegar a esta etapa, sin tener que preocuparnos por que vamos a comer mañana o como vamos a pagar la renta del lugar donde vivimos; tal vez no podamos resolver la crisis actual por la que nuestro país esta pasando o no este a nuestro alcance el cambiar el sistema de pago de pensiones; sin embargo, cada uno puede generar un cambio y esto empieza desde la actitud que tome cada quien con respecto a esta problemática.
Seguramente cuando volvamos a ir a algún supermercado y alguien este empacando los artículos que compramos, o subamos a nuestro automóvil y una persona nos silbe para avisarnos que podemos avanzar de reversa, seguramente nos descubrirán que son personas de la tercera edad.
Que actitud vamos a tomar ante ellos, solamente les diremos “muchas gracias” o buscaremos hacer algo más por ellos.
Isaac Gamaliel Velázquez García


